Barney Miller, una historia de superación del surf adaptado

Después de un accidente automovilístico hace 18 años, el diagnóstico de Barney Miller era poco alentador; los médicos le dijeron que nunca sería capaz de respirar sin ayuda de nuevo. Sin embargo, ahora no sólo puede respirar por sus propios medios, además nada y surfea en la modalidad de asistencia.


Barney Miller en la final de los ISA World Adaptive Surfing Championship. Foto: Reynolds / ISA.

Miller es oriundo de la costa norte de Nueva Gales del Sur, fue uno de los cinco australianos que compitió en el Campeonato Mundial de Surf Adaptado de ISA a principios de este mes, y logró la hazaña de conseguir la medalla de plata en la división de asistencia.

En 1999 Barney viajaba en un coche que se estrelló contra un árbol. Como consecuencias del impacto su cuello se rompió y ahora es un C6, tetrapléjico completo. Él era un joven surfista competitivo que vivió para el agua, según cuenta gracias al entrenamiento previo de alto rendimiento del surf logró sobreponerse al desplome.

Los médicos se centraban en decirle todo lo que nunca podría volver a hacer en lugar de contarle un panorama esperanzador sobre lo que sí podría lograr con trabajo. Le dijeron que nunca volvería a respirar sin ayuda y que nunca usaría su brazo derecho. Ahora su brazo derecho se convirtió en el más fuerte, y además de respirar por sus propios medios también puede nadar. Su espíritu competitivo lo ayudó a recuperarse.

A pesar de los días oscuros, aprendió a salir para centrarse en lo importante, volver al mar. Le tomó seis años de rehabilitación intensiva para volver al océano. El surf lo ha ayudado a mantener estirados los músculos, a fortalecer todas las articulaciones del cuerpo. Hoy Barney ha dado algunos pasos en forma asistida con su entrenador, y puede sostener su propio peso.

El campeonato de surf fue la primera competencia de Miller desde el accidente, pero dijo que tan pronto como se metió en el agua, la experiencia de competir vino directamente de nuevo a él. No sólo Miller obtuvo una medalla de plata, el equipo australiano se clasificó cuarto en el ranking general. Ahora junto a su pareja Kate planean viajar para compartir su historia con la esperanza de inspirar a más gente.


Fuente:
ABC Net.


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